La Compañía Nacional de Teatro Clásico pone en escena en el Teatro Bretón de Logroño la obra ‘La Verdad Sospechosa’

| 7 marzo 2014

 

Una de las escenas de la obra./ NR

Una de las escenas de la obra./ NR

NR/Logroño

El teatro Bretón de Logroño acoge este sábado, a partir de las 20,30 horas, la representación de La verdad sospechosa, original de Juan Ruiz de Alarcón, en una obra en la que se imponen «los engaños, las falsedades y los relatos fantasiosos». El elenco de intérpretes de la Compañía Nacional de Teatro Clásico presentó ayer la obra escrita entre 1618 y 1621 y que se publicó en 1634 incluida en la ‘parte segunda’ de las comedias de Juan Ruiz Alarcón. En esta ocasión, la versión es de Ignacio García May, y la dirección de Helena Pimenta.

‘La verdad sospechosa’, trata, en palabras de uno de los protagonistas, Rafa Castejón, que interpreta a Don García, de una «comedia seria» en una trama en la que se mezclan «las apariencias, el dinero, la hipocresía y la mentira».

Así, explicó, «Don García es un joven ‘exiliado’ por su padre a Salamanca y que, al morir el hermano mayor, debe volver con la familia para hacerse cargo de la herencia familiar». Un joven «enfrentado con su padre» que vuelve a Madrid en donde sobrevive «a través de la mentira».

Allí, conoce a Jacinta (interpretada por Marta Poveda) de la que se enamora perdidamente. Jacinta es, en palabras de la actriz, «una mujer con muchos deseos y ansiedad por casarse» y que también «cae rendida a Don García, aunque tenía un matrimonio concertado». Todo, cabe destacar, en una época en la que «la mujer no podía decidir». A raíz de esta situación «comienzan las tretas, las mentiras, los sentimientos y las imaginaciones».

A todo ello se suma Tristán (Fernando Sansegundo), un personaje que «sirve de enlace entre Don García y la familia» así como «entre los actores y los espectadores» y el padre de Don García, interpretado por Joaquín Notario. «Uno de los grandes sufridores de las mentiras de su hijo».

la cultura, una inversión

Los actores resaltaron la necesidad de reconocer la cultura «como una inversión y no como un gasto». Por todo ello, reconocieron, «hay muchos actores muy buenos que ahora están en casa sin posibilidad de trabajar debido a muchos de los recortes que se han impuesto pero el teatro no debe desaparecer».

Categoría: Logroño

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