El juicio a la fábrica de patatas fritas donde murió una mujer será el 17 de junio

| 8 abril 2014

 

EFE/ Logroño

El propietario de una empresa de patatas fritas de Alesón, donde murió una trabajadora en un incendio en 2010, se sentará en el banquillo el 17 de junio tras negarse la acusación particular a pactar una pena de dos años de cárcel y mantener una petición de siete por homicidio imprudente.

El Juzgado Penal 2 acogió ayer la vista previa para lograr la conformidad entre las partes, pero la acusación particular -que representa a la madre de la fallecida- no ha aceptado el acuerdo propuesto por la defensa. El Ministerio Fiscal mantiene su petición de 2,5 años de cárcel para el acusado como presunto autor de los delito de homicidio por imprudencia y contra los derechos de los trabajadores.

Por su parte, el abogado de la defensa, Miguel Ariznavarreta, explicó a los periodistas que su representado ha intentado «resarcir el daño causado» al reconocer los hechos, pero no se han escuchado sus planteamientos. Agregó que comprende el «dolor» de la madre y que respeta su postura de desear que se celebre el juicio.

José Gullón, letrado de la acusación particular que representa al padre de la fallecida -que estaba separado de la madre-, detalló que no tenía inconveniente en aceptar el acuerdo, ya que el procesado reconocía los hechos e incrementaba la indemnización.

Por último, el abogado que representa a la madre de la joven fallecida, Pau Simarro, rechaza un suplemento de 20.000 euros como responsabilidad civil para incrementar la indemnización de 92.000 que ya ha sido depositada en el juzgado por el acusado.

Agregó que desea que se celebre la vista oral para que declaren los testigos, peritos, inspectores de trabajo y se presente un informe de la Guardia Civil de 137 páginas sobre la situación en la que estaba la fábrica de patatas fritas en la que ocurrió el incendio.

Según sus datos, «ha quedado acreditado y demostrado que se produjo una negligencia y temeridad por parte de este empresario».

Simarro aseguró que no se activó la alarma de incendios cuando comenzó el fuego porque no tenía un dispositivo automático y se disparaba mediante un pulsador.

Además, dijo que la toma de agua que había en la empresa no tenía una conexión adaptada a las mangueras de los bomberos y los extintores no funcionaban.

Este abogado también sostiene que la chimenea de la campana extractora de una de las calderas se colocó de forma «casera» para «ahorrar dinero», por lo que se produjo así el incendio.

Categoría: La Rioja

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