El fiscal pide 14 años de cárcel por maltratar a una mujer de su familia

| 2 abril 2014

EFE/ Logroño

El fiscal pide una pena conjunta de 14 años de cárcel y 4 meses para el marido, padre y hermano de una mujer como presuntos autores de los delitos de maltratarla de forma habitual en el domicilio, amenazarla, coaccionarla y causarle lesiones leves en el ámbito doméstico.

El Juzgado de lo Penal 2 de Logroño juzgará a estas tres personas los próximos días 9 y 11, en el que el Ministerio Público relatará el presunto maltrato habitual que sufría la víctima en su domicilio de Logroño, donde residía desde 2010 con su esposo, sus padres, dos hermanos y una cuñada.

El escrito del fiscal, al que ha tenido acceso Efe, explica que, el 6 de diciembre de 2010, la víctima, “ante lo insoportable de la situación”, intentó beber lejía para poder salir del domicilio, lo que no logró al ser sorprendida por su padre y ser golpeada por uno de sus hermanos.

Al día siguiente intentó cortarse las venas, lo que impidió su hermano con golpes y patadas, tras lo que la familia cerró las ventajas, bajó las persianas y le taparon la boca para impedir que se oyeran sus gritos; la vigilaron, no la dejaron salir de casa y si alguien preguntaba por ella, decían que estaba en Pakistán.

El 16 de diciembre, según el fiscal, la víctima aprovechó un descuido de su familia, escribió tres notas de ayuda y las lanzó por la ventana, una de las cuales cayó en el balcón de la vecina con el siguiente texto: “por favor, llame a la policía, mi padre me ha pegado y los de mi casa me tienen encerrada por favor ayudarme me van a matar porga llamar a la policía, ayudarme, ayudarme, llame a la policía rápido, 27, 8B gracias”.

La Policía Local, tras ser alertada, acudió al domicilio de la víctima, donde el padre negó que su hija estuviera allí y, ante la insistencia de los atentes, reconoció que era una de las mujeres que estaban en el salón.

Los agentes se llevaron del domicilio a la mujer, que, según el fiscal, presenta un trastorno adaptivo con sintomatología depresiva y ansiosa, por lo que necesita tratamiento farmacológico y psicológico.

La víctima, quien no reclama una indemnización, se trasladó en 2005 con su familia a Pakistán, donde, de forma concertada por las familias, se casó con un primo suyo, tras lo que ella regresó a España un mes después de la boda y su padre le permitió que trabajara en una residencia de ancianos de Logroño para poder reagrupar a su marido, quien llegó al país dos años después.

El marido, desde su llegada a España, se mostró controlador y posesivo con su mujer, “enfadándose por su manera de vestir, por trabajar, sin que nada de lo que hiciera le pareciera bien”, según el fiscal.

La víctima, añade, le pidió el divorcio, a lo que se negaron sus padres, sus hermanos y su marido, quien le dijo que “si se iba de su lado la iba a matar”.

La mujer, en noviembre de 2010, al no aguantar los insultos, reproches y vigilancia que recibía en su domicilio, se fue a Barcelona, de donde regresó al recibir una llamada familiar que indicaba que su padre estaba ingresado en el hospital muy enfermo, lo que era falso.

Desde su regreso a Logroño, su padre trató de ganarse su confianza con engaños con el pretexto de que la ayudaría a divorciarse y, tras dejar de trabajar, sus familiares se turnaban para que no tuviera acceso al teléfono ni al ordenador y no saliera de casa, ya que, si lo hacía, le dijeron que la matarían y tirarían al Ebro y que “de casa ni iba a salir viva”.

El fiscal pide para el marido una pena de 2 años de prisión como presunto autor de un delito de maltrato habitual en el domicilio y 3 más por otro de coacciones graves; y solicita que se le prive del derecho a la tenencia y porte de armas por 4 años.

También pide para el padre de la víctima una pena de 2 años por un delito de amenazas y 3 por uno de coacciones graves; y para uno de sus hermanos, 3 años por coacciones graves y 1 año y 4 meses por dos delitos de lesiones leves en el ámbito doméstico, junto a dos años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas.

Los acusados, según el fiscal, no podrán aproximarse más de cerca de 500 metros a la víctima, ni al domicilio o lugar de trabajo de esta ni comunicar de ningún modo o manera por un tiempo de 5 años por encima de la pena de prisión solicitada por cada delito.

Categoría: La Rioja

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