Cuando el ‘play off’ es objetivo

| 21 febrero 2014
El ala pívot del Clavijo Nwogbo intenta zafarse de dos jugadores del Navarra para encestar./ INGRID

El ala pívot del Clavijo Nwogbo intenta zafarse de dos jugadores del Navarra para encestar./ INGRID

NR/ Logroño

El Cocinas.com certificó este viernes su permanencia en la Adecco Oro con su décimo triunfo (el quinto en esta fructífera segunda vuelta) ante un pobre Planasa que demostró en el Palacio el porqué de su penúltima posición. El triunfo se fundamentó desde la defensa, pilar sobre el que basa el Clavijo actualmente su extraordinario rendimiento. Los navarros no pasaron de los 54 puntos mientras que los de Sala, que no tuvieron su mejor noche, se conformaron con encestar dieciséis más (70-54).

Fue, todo sea dicho de paso, un mal partido, con el Clavijo tomando malas decisiones de tiro (peores fueron las decisiones navarras) y con un desigual rendimiento colectivo. Pese a todo, los riojanos nunca perdieron el mando del partido y cuando el Navarra soñó con la remontada, Ott y Arévalo salieron al rescate de los suyos (antes fue Joan Tomàs el faro que alumbró al Cocinas.com).

Tras esta victoria, y con prácticamente un cuarto de liga aún por resolverse, el Cocinas.com se obliga a cambiar de discurso. Los riojanos están legitimados para soñar con el ‘play off’ dado el grado madurez que han alcanzado en la recta decisiva de la temporada. Y eso que la versión de algunos de sus mejores jugadores está por llegar. Encima, el calendario se presenta de cara.

Al Clavijo le costó digerir la resistencia de un Planasa que de la mano de David Mesa –extra motivado en su regreso al Palacio- equilibró el buen arranque riojano, fundamentado en el acierto de Joan Tomàs, autor de 8 puntos. Entonces, el conjunto navarro puso en pista a su 2,17, el croata Krolo lo que obligó a Sala a convocar a Dobos. El húngaro prontó se cargó de faltas (dos le fueron señaladas de forma consecutiva) lo que le permitió al cuadro pamplonés ganarse segundas opciones de tiro.

A la que los riojanos blindaron su canasta, se brindaron un pequeño margen (22-15) gracias, fundamentalmente al desacierto en el tiro de los visitantes (4 de 11 desde la línea de dos y 2 de nueve triples intentados) en este plácido primer cuarto.

El Planasa, con Mesa ahora exento de inspiración, fue incapaz de recortar distancias en un segundo cuarto en el que el Clavijo fue el menos desacertado. Los de Sala llegaron al descanso con quince puntos de ventaja después de una primera mitad deslucida pero en la que demostró su punto de maduración más avanzado, su mayor ambición y mejor rodaje. La permanencia estaba no sólo virtualmente conseguida sino también, al descanso, matemáticamente certificada.

Lo mejor de estos insulsos veinte minutos fue ver a Mikel Úriz encontrarse con la oposición de su hermano Nicolás, base reserva pamplonés. Poco tenía que hacer el Navarra en el Palacio con sus desastrosos porcentajes en tiros de campo (22%).

Asumió tras el descanso otro ex Quique Suárez los mandos del Navarra y el cuadro visitante pese a ofrecer mejores prestaciones (41-32) no logró inquietar sobremanera al Cocinas.com. La victoria parecía encarrilada y eso que los valores fundamentales del equipo de Sala (los Úriz, Hall, Coego y compañía) seguían tapados.

Pero el Planasa se puso a cinco (43-38), en pleno desconcierto logroñés. El Clavijo dejó de circular el balón con fluidesz, se le encogió el brazo (su porcentaje de acierto fue en este período calamitoso) y se obligó a un desenlace más ajustado de lo esperado. No obstante, y tras un período trufado de errores, los riojanos se permitieron un colchón de ocho puntos, nada despreciable vistos los bajos guarismos en los que se movían los dos equipos.

Y entonces, dos canastas de Arévalo y un triple de Ott –que apareció en el momento justo- pusieron nuevamente tierra de por medio (51-38). El Planasa lo había tenido cerca pero el Clavijo volvió a resistir. El triunfo era un hecho. La permanencia, un premio porque con seis jornadas por sustanciarse los logroñeses aventajan en seis partidos (y el adicinal del basketaverage, también resuelto a favor de los locales) al penúltimo clasificado. La recompensa será el ‘play off’, hacia el que el Clavijo va lanzado, y con nuevos rivales como Lleida o Clínicas Rincón por la codiciada postemporada.

Categoría: Deportes

Comentarios cerrados