Aprobado el Plan de Actuación de la CHE, que prevé impulsar este año las presas de Enciso y Soto-Terroba

| 28 enero 2014
Reunión de la Confederación Hidrográfica del Ebro este martes en Zaragoza./EFE

Reunión de la Confederación Hidrográfica del Ebro este martes en Zaragoza./EFE

EFE/ Zaragoza

El Plan de Actuación de 2014 de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha sido aprobado este martes en la Junta de Gobierno de este organismo con el voto en contra de los representantes de las hidroeléctricas y la abstención de Cataluña.

Este plan busca impulsar las obras incluidas en los planes de restitución del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que pueda asumir la Confederación con presupuesto propio y el cumplimiento de los objetivos del Plan Hidrológico de Demarcación del Ebro, que este año entrará previsiblemente en vigor.

El presidente del organismo de la cuenca, Xavier de Pedro, ha destacado en declaraciones a los medios de comunicación tras esta junta que la falta de presupuesto que llega desde Madrid hace que la CHE tenga que asumir parte de la financiación.

El organismo ha ofrecido también los datos de sus presupuestos, con una ejecución del 95 % de los 58.929.550 de euros de 2013 y una previsión presupuestaria de 72.484.270 millones de euros para 2014, de los que la CHE cubrirá una parte.

La Confederación Hidrográfica invertirá dos millones propios en restitución territorial, una cantidad aún sin definir en los accesos de Jánovas y alrededor de 200.000 en Yesa, una presa sobre la que ha admitido retrasos aunque espera que en primavera ya se esté avanzando en el cuerpo del embalse.

Además de la continuación de Yesa, el Plan de Actuación recoge el impulso este año de las obras de interés general que están en marcha en Mularroya (Zaragoza), el sistema Biscarrués-Almudévar y Valdepatao (Huesca), Santolea (Teruel), así como las presas riojanas de Enciso y Soto Terroba, entre las más destacadas.

La Presidencia de la CHE está impulsando además la gestión de saltos hidroeléctricos que puedan revertir a la Confederación tras concluir su plazo concesional, como ha ocurrido con el salto del Pueyo de Jaca (Huesca), y la reclamación del derecho reconocido a una energía reservada al Estado en algunos saltos gestionados por empresas privadas.

Los rendimientos que puedan obtenerse de estas acciones se destinarán a finalidades de servicio público, en concreto a los objetivos fijados en el Plan Hidrológico de la Demarcación: restitución territorial, restauración ambiental, eficiencia y modernización de regadíos y necesidades energéticas para la gestión pública del agua.

Con este Plan Hidrológico de la Demarcación del Ebro, que debería llegar al Consejo de Ministros en febrero, el organismo tendrá el documento de referencia que marcará los objetivos generales de gestión del agua en la cuenca y que deberá basarse en el equilibrio entre las demandas y el mantenimiento del agua.

Además, su entrada en vigor supondrá que los caudales ecológicos fijados serán ya de obligado cumplimiento aunque se hacía referencia a puntos singulares de la cuenca por su interés social o ambiental, como el del Segre a su paso por Lleida y el del Cinca, en El Grado (Huesca).

Sobre las crecidas del Ebro, De Pedro ha afirmado que la Confederación está como un “sandwich” entre las reclamaciones de los municipios y las advertencias de los ecologistas.

Mientras los alcaldes quieren una mayor limpieza del río, los medioambientalistas exigen las máximas garantías de protección establecidas por la Red Natura.

“Nosotros tratamos de cumplir al máximo la legislación ambiental, pero ni el río Ebro es un canal que se pueda dragar libremente ni tampoco creemos que sea un caudal que no se pueda tocar. Hay que encontrar un punto medio”, ha señalado el presidente de la CHE.

De Pedro ha destacado también que las inundaciones son un fenómeno natural y que la Confederación hace todo lo posible porque estén controladas.

Categoría: La Rioja

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